Actitudes que dan pena ajena en un vuelo

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Huffington Post

A menudo, cuando viajamos en avión, somos testigos de ocasiones embarazosas y que penosamente se repiten una y otra vez. Algunas individuos reaccionan. Otras prefieren callar. Yo decidí crear una lista…

Por lo general, cuando viajo, soy una persona de muy bajo perfil. No me encanta ni quiero llamar la atención. Puede parecer antipático, sin embargo esta es una de esas cosas que uno carga en la mochila de la vida. Probablemente sea un mandato paterno de cuando era niña, no lo sé ni me interesa profundizar en el tema. Y como me encanta suceder desapercibida no soy muy tolerante con los otros pasajeros. No soporto a la gente maleducada. Tampoco voy a intervenir ni me voy a quejar a menos que me afecte directamente. Probablemente me quede callada, sin embargo de lo que sí estoy segura es de que voy a sentir mucha pena ajena.

No quiero producir polémicas, cada uno hace de su vida lo que le plazca, eso es evidente, sin embargo en el ámbito de un aeroplano donde son muchos pasajeros compartiendo varias horas en un espacio muy reducido, uno no puede levantarse abrir la puerta e irse cuando algo le molesta. Hay una etiqueta de vuelo, o tal vez la hubo cuando yo era mucho mas chica y con los años desapareció, porque parece que muy pocos se comportan como deberían. Es posible que algunos estén de convenio en algunos puntos o en ninguno. De todas formas haré una breve serie de las cosas que realmente me dan vergüenza ajena y me crean sentir muy incómoda durante un vuelo:

  • Aquellos que apenas se acomodan en la cabina se descalzan

    El sujeto viaja solo y por desgracia te toca a vos sentarse a su lado. De todas formas se descalza, sin importarle en lo mas mínimo lo que opines o dejes de opinar.

  • Los que reclinan el respaldo de su asiento con violencia sin avisar a la persona que se localiza detrás.

  • Los que se pasan todo el vuelo subiendo y reclinando el asiento como se tratara de un entretenimiento.

  • Los que deciden que el apoya brazos que comparten le corresponde y te desplaza de tu 50%

  • Los que piden una asiento en el pasillo sin embargo decidieron dormir durante todo el vuelo.

  • Los que piden ventanilla sin embargo tienen que ir al baño cada 15 minutos.

  • Los que leen por encima de tu hombro.

  • Los que durante el servicio de comidas te pide el pan el postre o lo que no estés comiendo.

  • Los padres de los chicos malcriados que corren gritan y molestan (porque no crean nada para evitarlo, ni siquiera aplican algún correctivo, ya que son tan maleducados como los hijos)

  • Madres que cambian a sus bebes sobre la mesita plegable en lugar de ir al sanitario, y para colmo dejan el pañal sucio en el saquillo del asiento delantero.

  • El pasajero que necesita cosas todo el tiempo: le encanta tocar el boton para torturar a la pobre azafata, ya sea para solicitar una manta extra, para solicitar agua o para preguntar a que hora llegarán a destino.

  • Los pasajeros que dejan el baño hecho un asco. A ellos: ¡la muerte! Porque se lavan los dientes y dejan el agua con los restos de pasta dentífrica y agua sucia y ni se molestan en vaciar el lavabo.

  • Los que aplauden cuando aterriza el avión, jamás pude saber si aplauden por haber llegado con vida, o si lo crean por deporte.

En definitiva, todo se intenta de educación y de respeto. Esto corre tanto para los pasajeros como para la tripulación. Es lamentable, sin embargo varias individuos o se transforman cuando embarcan o son así de desagradables en su vida cotidiana. Sea como fuere, ahora conocen el resultado que producen sus acciones en el resto de los pasajeros.


Nomadistas


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